¿A qué nos referimos cuando hablamos de daño desproporcionado médico?

17 Mar ¿A qué nos referimos cuando hablamos de daño desproporcionado médico?

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El concepto de daño desproporcionado hace referencia a aquella actuación médica que provoca una lesión en el paciente que supera la esfera de lo “admisible/esperado”, es decir, cuando el paciente sufre un daño disonante a los posibles riesgos inherentes del tratamiento o actuación médica a la que ha sido sometido.

Ante estos casos, se presume que ha habido un actuar negligente del profesional, y por ello se traslada al médico la obligación de probar que la actuación siguió el nivel de diligencia exigida para el acto concreto y romper así, la relación de causalidad entre el acto médico y la consecuencia (el daño desproporcionado).

Para que entendamos que tipo de daños pueden ser considerados como desproporcionados indicaremos dos ejemplos reales;

. El caso de un paciente que fue intervenido por juanetes y a raíz de la operación contrajo tétanos postquirúrgico y falleció.

. Lesión en el nervio ciático de un recién nacido tras la incorrecta aplicación de una vacuna.

Como apuntábamos en las líneas anteriores, para que no sea imputable el daño desproporcionado al acto médico es necesario que el profesional justifique que ha actuado conforme a la lex artis ad hoc y, deberá probar que el daño ha sido causado por una complicación en el tratamiento, no imputable a su actuación,  o que ha sido originado por un riesgo imprevisible.

Es noticia reciente de daño desproporcionado la Sentencia que condena a la Consejería de Sanidad de Madrid a indemnizar a un paciente que falleció al realizarle una toracotomía.

Debemos comentar que la práctica de la toracocentesis es una intervención categorizada como operación sencilla. Entre los riesgos típicos no se incluye en el consentimiento informado el desgarro pulmonar, que fue el causante del fallecimiento del paciente. En base a lo anterior, ha sido considerado como daño desproporcionado que no puede ser justificado como riesgo imprevisible, ya que de haberse realizado la intervención con la diligencia correcta no se habría perforado el pulmón que ocasionó el desgarro y la posterior muerte del paciente.

 

 

 

 

 

 

Fuente fotografía: Redacción médica