Daño moral por pérdida de calidad de vida

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19 May Daño moral por pérdida de calidad de vida

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El nuevo Baremo de valoración del daño, que entró en vigor el 1 de enero de 2016, ha conseguido equiparar las cuantías indemnizatorias a las Europeas, incrementando las indemnizaciones en relación al antiguo baremo una media del 50% en las indemnizaciones por muerte, un 35% en las secuelas y un 12,8% en lesiones.

 

El objetivo del Baremo es obtener la restitución y la objetivación del daño de acuerdo al principio de reparación íntegra del daño causado. El nuevo sistema estructura el daño en 3 bloques diferentes:

1)Daño corporal. Referente a las lesiones, secuelas, factores de corrección e incapacidades que se fijan en base a los puntos atribuidos por el daño concreto y la edad del lesionado.

2) Daño patrimonial. Relativo al derecho de reparación económica y al lucro cesante (Ganancias dejadas de percibir por la causación del daño).

3) Daño moral. La línea seguida por los Tribunales es ampliar el horizonte de la reclamación del daño corporal al padecimiento moral sufrido por el lesionado, la Jurisprudencia lo entiende como:

“Cuando existan padecimientos, sufrimiento, zozobra, ansiedad, estrés, preocupación y otros muchos que generan el daño moral en su más amplio sentido, podrá ser acogido dicho daño moral cuando no estén directamente vinculados al propio perjuicio corporal que se pueda reclamar”.

 

Una de las grandes novedades del Baremo de 2015 es el criterio de daño moral por pérdida de calidad de vida ocasionada por las secuelas. Hay que comentar que el antiguo Baremo establecía figuras análogas, pero en el nuevo criterio se recogen nuevos parámetros con el objetivo de compensar el perjuicio moral particular que impide o limita el desarrollo personal o autonomía personal del afectado y de sus familiares.

-Desarrollo personal: Se refiere el precepto a la limitación que afecte el disfrute o placer, la actividad sexual, el ocio, el desarrollo profesional del afectado y de sus familiares.

-Autonomía personal: Se entiende toda limitación en la realización de actividades esenciales de la vida cotidiana, como: comer, beber, realizar actividades relativas a la autosuficiencia física, sensorial

 

La medición del perjuicio se establece en función a unos parámetros; se tendrá en cuenta el número de actividades lesionadas y la edad del lesionado. La ley diferencia entre 4 grados:

         -Muy grave: Las secuelas que limitan o impiden casi la totalidad de las actividades         esenciales para el desarrollo de la vida ordinaria.

         -Grave: Impiden alguna o la mayoría de actividades de desarrollo personal, así como la pérdida de la posibilidad de realizar actividad laboral o profesional.

         -Moderado: Limitan una parte relevante de la actividad de desarrollo personal.

         -Leve: La ley establece que será necesario para aplicar el grado leve, que el lesionado reúna más de 6 puntos de secuelas. ¿Pero con menos de 7 puntos no se podrá considerar como perjuicio en la calidad de vida leve?

Es un punto discutido, véase el caso del japonés que fue indemnizado como perjuicio excepcional al padecer dolor lumbar a causa de un accidente de tráfico que le impedía poder curvarse para saludar, siendo considerado como un símbolo de mala educación en su cultura Japonesa.

O el caso del abogado de Granada (SAP Granada de 13 de julio de 2009), el Juez estimó indemnizar al abogado con 2 puntos de secuelas a causa de una lesión cervical ocasionada por un accidente de tráfico, al argumentar que el daño limitaba su actividad profesional.

 

Por otro lado, como requisito indispensable de acuerdo a las interpretaciones de los Tribunales es, que la pérdida de calidad de vida sea efectiva y esté correctamente probada, no siendo admisibles situaciones hipotéticas.

Por último, y no por ello menos importante, aclarar que los parámetros establecidos en el Baremo de Accidentes de vehículos a motor no son de aplicación obligatoria en las reclamaciones de Responsabilidad Sanitaria. No obstante, se aplica de manera análoga ante la inexistencia de guía específica en el ámbito sanitario. Por ello, serán de aplicación los parámetros más beneficios para el afectado, siempre que estén correctamente probados y avalados por los informes periciales.

 

 

 

 

Fuente fotografía: Huffington Post