EL DEBER DE SECRETO PROFESIONAL MÉDICO Y SUS EXCEPCIONES

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23 Jun EL DEBER DE SECRETO PROFESIONAL MÉDICO Y SUS EXCEPCIONES

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El deber de secreto profesional es un compromiso de confidencialidad que adquiere el médico cuando se colegia, se incluye en el juramento hipocrático y consiste en asegurar la privacidad de la información que el paciente le traslada en el curso de sus actuaciones profesionales. El secreto médico tiene una especial relevancia no sólo por la característica de “secreto”, si no por la naturaleza sensible de los datos personales que se derivan de una relación de confianza entre paciente y  profesional sanitario.
¿Qué  consecuencias puede conllevar el  incumplimiento del deber de secreto?

La inobservancia del secreto profesional puede llevar aparejadas sanciones administrativas, responsabilidad por los daños y perjuicios ocasionados al paciente e incluso inhabilitación profesional o pena privativa de libertad.

-La infracción del deber de secreto podría suponer un sanción de carácter administrativo (además de civil o penal) por la infracción de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

-Las sanciones relativas a la responsabilidad civil por los daños ocasionados al paciente o a terceros pueden ser desencadenadas por la intromisión del derecho a la intimidad y dignidad del afectado cuantificándose en cada caso la indemnización a reclamar en base al daño ocasionado por la violación del secreto profesional por parte del médico.

– Y por último, las sanciones de inhabilitación y privación de libertad están previstas en el artículo 199.1 del Código Penal, que tipifica la revelación de secretos, castigando la infracción del secreto profesional con pena privativa de libertad de 1 a 4 años, multas e inhabilitación especial de 2 a 6 años.

Sin perjuicio de lo expuesto hasta el momento, el deber de secreto profesional no es una obligación de carácter absoluto, si no que de acuerdo a la Sentencia del Tribunal 37/1989 de 15 de febrero de 1989:

“La intimidad personal, puede llegar a ceder en ciertos casos y en cualquiera de sus diversas expresiones ante exigencias públicas, pues no es este un derecho de carácter absoluto, pese a que la Constitución, al enunciarlo, no haya establecido de modo expreso la reserva de intervención judicial, que figura en las normas declarativas de la inviolabilidad del domicilio o del secreto de las comunicaciones”.

¿Ante que situaciones se exime al profesional del cumplimiento de deber de secreto?  

Las situaciones excepcionales previstas en la legislación en las que se exime al profesional sanitario del deber de secreto, son las siguientes:

1.Cuando se obtenga la autorización expresa del propio paciente para dar traslado a terceros de información relativa a su salud, tratamiento, intervención… El consentimiento del afectado exime de responsabilidad, pero para evitar problemas en la valoración de la prueba, es imprescindible que el consentimiento del paciente se recoja por escrito.

2.Cuando los datos recabados sean constitutivos de delito. En este caso y de conformidad con el artículo 262LEC “los que por razón de sus cargos, profesiones y oficios tuvieren noticia de delito público estarán obligados a denunciarlo inmediatamente”.

3.Cuando por imperativo legal se solicite al profesional su testimonio, es decir en el caso de que el profesional sanitario sea citado a juicio como testigo o perito. Siempre que la revelación de la información sea esencial para el buen cauce del procedimiento judicial.

4.Cuando exista un riesgo real para el propio paciente o para terceros. En el primer supuesto no será necesario el consentimiento del afectado cuando ponderando los riesgos, prevalezca el riesgo vital del paciente, así como en el supuesto de riesgo de terceras personas.

 

 

 

 

 

Fuente fotografía: 15 segundos