La curiosidad le puede llevar a la cárcel

13 Ene La curiosidad le puede llevar a la cárcel

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Legalmente, los datos recogidos en la historia clínica de cada paciente son considerados por la Ley Orgánica de Protección de datos (LOPD) como datos de especial protección debido a su carácter sensible.

La ley únicamente permite el acceso a la historia clínica al personal sanitario que cumpla con las estrictas funciones de inspección, evaluación, acreditación o planificación siempre supeditados al riguroso deber de secreto que deben cumplir todos los profesionales sanitarios.

¿Qué sucede en los casos en que un profesional sanitario curiosea en los datos clínicos de un familiar, el nuevo novio de su hija o la vecina que siempre nos deja la basura en nuestra puerta?

La noticia de estos días publicada en redacción médica anuncia la gravedad de las consecuencias del “marujeo”:

“La Fiscalía pide dos años y medio de prisión, 6.000 euros de multa y un año de suspensión de empleo para un médico cántabro por acceder en hasta tres ocasiones en el historial médico del examante de su mujer, sin la autorización del afectado y sin que mediase relación asistencial alguna”.

 

Es por ello que siendo conscientes de la importancia del bien jurídico protegido, la intimidad del paciente, sumado a que los datos de salud son datos especialmente protegidos y que esta circunstancia genera el agravamiento de la sanción, es sumamente indispensable que los profesionales sanitarios sean conscientes de la gravedad que les puede suponer la utilización errónea de los datos sanitarios de los pacientes, y adopten todas las medidas necesarias para evitar posibles responsabilidades.

 

 

 

 

 

Fuente fotografía: Pinterest