¿Quién responde por los daños que un animal ocasiona?

08 Sep ¿Quién responde por los daños que un animal ocasiona?

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¿Quién debe responder por los daños que un animal ocasiona a una persona que circulando por la vía pública sufre la mordedura de un perro?, ¿Quién debe responder si tiene lugar un terremoto y del sobresalto el perro rompe la puerta de la tienda para salir de ella?

 

Según la normativa, el artículo 1902 del Código Civil establece que “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”. Y continua el artículo 1905 CC fijando el sujeto responsable que será: “El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido”.

La tenencia de animales genera al propietario un deber de custodia y vigilancia sobre ellos, para determinar quién deberá responder por los daños y perjuicios que el animal ocasione a terceros debemos acudir al precepto normativo y a su desarrollo por la jurisprudencia, donde se establece que será responsable el poseedor del animal o el que se sirve de él, entendida ésta como la persona que ostenta el cuidado directo del animal. No obstante, en muchas ocasiones el poseedor no coincidirá con el propietario del animal.

Debemos indicar que en el supuesto en que concurra una pluralidad de sujetos a los que les pueda ser atribuida la responsabilidad de la obligación de reparar el daño ésta será solidaria, conocida como solidaridad impropia.

De acuerdo con lo establecido en nuestra jurisprudencia, la responsabilidad derivada de los daños producidos por la posesión de animales es una responsabilidad de carácter objetivo. Es decir, el poseedor o quién se sirva de él serán responsables sin necesidad que haya mediado culpa. No obstante, existen dos supuestos en que el nexo causal se rompe produciendo una exoneración de responsabilidad. Los supuestos son los siguientes:

Fuerza mayor, entiéndase como la circunstancia imprevisible e incontrolable. Ejemplo: terremoto, erupción de un volcán…

Culpa de la víctima. En este caso se rompe el nexo causal de culpabilidad del propietario del animal, ya que el daño se ha producido por cuenta y riesgo del perjudicado.

Es sólo en estos dos supuestos que el propietario quedará exonerado de responsabilidad. Eso sí, siempre que las causas de exoneración queden suficientemente probadas ya que como hemos comentado anteriormente la responsabilidad en animales y mascotas tiene carácter objetivo, el responsable deberá responder sin necesidad que haya mediado culpa y por ello, la carga de la prueba en contrario recae sobre el responsable del animal y ésta debe ser fundamentada y probada correctamente.

Por último, mencionar la imposición fijada en la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre la tenencia de animales potencialmente peligrosos, que obliga a los propietarios de los perros considerados como animales potencialmente peligrosos a contratar un seguro de Responsabilidad Civil con una cobertura mínima de 120.000 euros, para afrontar los posibles daños que puedan causar a terceros. Así como, la obligación de contar con la correspondiente licencia administrativa que se solicita y otorga por el Ayuntamiento de residencia del solicitante.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente fotografía: Freepick